La pasión según Himanen
Se acerca semana santa, época de procesiones y de cultos cristianos a la pasión de cristo. Pero hoy no hablaremos de eso, hablaremos de otro tipo de pasión menos religiosa y más terrenal.
Sarah Flanery dice en el libro de Himanen: “Me embargaba una sensación total de entusiasmo… Trabajaba constantemente días enteros hasta terminar, y era estimulante. Había momentos en los que no quería parar”.
Linus Torvalds dice lo siguiente en el mismo libro: “Era divertido trabajar con ello”.
Son solo dos ejemplos de hackers que gozan con su trabajo. El hacker goza con su trabajo, le entretiene, o en otras palabras, le apasiona.
Como ya dije en el anterior post, se puede ser un hacker sin tener acceso a un ordenador o tecnología puntera. Un hacker es la persona que da importancia a lo que hace, que se involucra y se apasiona con su trabajo. Torvalds agrupa las diferentes motivaciones en tres: supervivencia, vida social y entretenimiento. El hacker utiliza el ordenador (o sus herramientas de trabajo) para satisfacer los impulsos de vida social y entretenimiento. Entretenimiento para Torvalds significa un ejercicio mental que comporta cualquier intento de explicar el universo, intrínsecamente interesante y capaz de plantear desafíos. En otras palabras, es aquello que uno encuentra interesante y que quiere compartir con los demás. Entretenimiento es para Torvalds lo que la pasión es para Eric Raymond.
Raymond nos propone una pregunta en el libro de Himanen: “¿Por qué te dedicas a diseñar programas en lugar de hacer alguna cosa para ganar dinero o pasar el rato?” Se puede sustituir el hecho de diseñar programas por cualquier otra cosa, pero lo interesante en este caso es preguntarse a uno mismo: ¿Por qué esto y no otra cosa? Porque nos apasiona eso y no otra cosa. Nos interesa, alimenta nuestra curiosidad y genera nuevas inquietudes. Se puede decir que nos divierte dicha actividad, aunque esto no quiera decir que dicha tarea sea siempre gozosa. El hacker es consciente de que habrá actividades dentro de esa tarea que sean menos interesantes (o más aburridas), pero están dispuestos a realizarlas ya que complementan la tarea. Raymond dice: “El trabajo duro y la dedicación se convertirán entonces en una especie de juego intenso en lugar de ser pura monotonía”.
Resumiendo, la pasión hacia su trabajo tiene un gran peso en la ética del hacker y siempre existirá la búsqueda de esa actividad que aporte un gozo para el hacker, sin dejar a un lado aquellas partes menos gozosas pero igual de necesarias.
La pasión según Monty Python.
