SeeSarea May 26, 2008
Posted by jguridi in : software libre , trackbackCada vez tengo más tendencia a escribir, aunque los posts sean cada vez más cortos. Creo que he vuelto al estilo que me define, telegráfico, aunque no sé porque me da que este no va a ser tan corto.
A raíz de una sugerencia que le hizo Julen a David me ha llegado los estatutos del “Consorcio Grupo Ikusnet” (CGI), y aunque gran parte de estos estatutos estén escritos en un lenguaje jurídico y a mí no me guste en exceso el Derecho, los he leído bastante a gusto. La razón, bien sencilla: es un modelo de empresa diferente a lo que estoy aconstumbrado a ver como ejemplos en las clases de Derecho Mercantil. Os cuento.
CGI tiene como objetivo (entre otros) un modelo de negocio basado en software libre, “que responda a las necesidades y exigencias de las personas (hackers) que conforman las empresas del CGI“. El hecho de que aparezca la palabra hacker para denominar a las personas que participan en este grupo es un hecho bastante inusual en las empresas y dice mucho del tipo de gente que está y que quieren como participantes. Además, responder a las necesidades internas en vez de a las de mercado es una manera de hacer que la gente se motive en su trabajo, ya que tienen la oportunidad de trabajar en aquello que les interesa. El mismo punto sigue con “Adoptando el criterio de reutilización de forma que sea factible para otras personas (hackers) la reproducción del modelo“. Lo cual viene a decirnos que toda información será de libre acceso y que otras personas podrán usar su software, en armonía con los valores que hacen que un software sea libre, tal y como exponen también en sus valores. Me ha llamado la atención otra palabra, pasión (en este caso por la mejora continua), que no es muy común de encontrar en unos estatutos.
Otra cosa que me ha llamado la atención es el sistema de remuneración, que no remunera según las responsabilidades adquiridas, ya que las considera que van dentro de las funciones de cada miembro, por lo cual, “no percibirá cantidad extra alguna por el desempeño del mismo, con excepción de gastos derivados de su ejercicio“, que me imagino, serán las dietas y cosas por el estilo.
Otra idea que la diferencia es que las reuniones de los órganos internos del grupo se podrán realizar, además que de forma presencial, de forma telemática. Esto supone un cambio en la mentalidad de las empresas (por lo menos de alrededor, que tienen cierta fobia a lo telemático).
Los trabajadores se organizan en “Comunidades de Actividad en función de su capacidad y experiencia para formar parte de las mismas“, y estas comunidades pueden ser tantas como se estime oportuno. Será la “Comunidad de Conocimiento” (organo gestor del grupo que está formado por miembros designados por la asamblea) la que valore la capacidad de los trabajadores.
Siguiendo con la idea del software libre, todos los productos desarrollados en el CGI se publicarán en su formato estable bajo licencias libres. Es decir, el código informático bajo licencia GPL/LGPL, el código cognoscitivo bajo GFDL/GPL y todo el material multimedia (imagen, audio y vídeo) bajo Creative Commons Reconocimiento - Compartir igual. La Comunidad de Conocimiento podrá permitir la liberación de código en estado alfa o beta por motivos técnicos o estratégicos. En realidad, nada nuevo pero algo a tener en cuenta si hablamos de un sector que tradicionalmente ha optado por hacer un uso privativo de sus productos (no liberando el código, usando licencias restrictivas, …).
Después, sigue contando sobre todo aspectos jurídicos bastante comunes a toda empresa, aunque hay un punto que me ha llamado la atención. En el caso de que se disolviese el CGI, el tratamiento es muy distinto si hubiese ganancias o pérdidas. En el primer supuesto (ganancias), después de satisfacer todas las obligaciones pendientes, se repartiría el patrimonio sobrante entre las empresas que forman el CGI. Sin embargo, en el segundo supuesto (pérdidas), se calcularía el total de la deuda y se repartiría entre todas las ikusnitas (personas que en el momento de firmar los estututos eran socias o trabajadoras de las empresas que forman el CGI) en partes iguales. Habría que saber cómo reparten los beneficios y cómo actúan las empresas participantes en este consorcio en caso de liquidación para valorar este punto pero a mi parece un poco raro que el patrimonio vaya a las empresas y las deudas a las personas.
Aún así, me parece que algo hemos avanzado con empresas como estas hacia otro modelo de empresa. Y no, esta vez no ha sido corto el post.
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Comments»
La verdad es que el Grupo Ikusnet es un grupo realmente peculiar. Peculiar en el sentido de cómo se organizan. Yo pasé dos días en una reunión interna de Ikusnet y me parecio el más puro estilo Bazar. (Lease el libro de Eric S. Reymond sobre el modelo de catedral o bazar).
La verdad es que me hubiera gustado más conocer en detalle su estructura, que es bastante informal y complicada.
Ánimo y sigue contándonos cosas tan interesantes!
Sí que son particulares. Pero en la diferencia está la gracia, ¿no?
Esta claro que es una empresa atrevida y diferente pero veis aplicable el software libre en empresas de nuestro alrededor? Yo personalmente no. En nuestro entorno hay gente que tiene pánico a los ordenadores y que no sabe como funcionan. ¿Cómo explicar a esos trabajadores que la información de la empresa esta en Internet?
En las empresas tecnológicas y bastante nuevas es probable, pero aun y todo me parace que tiene que evolucionar un poco más o por lo menos hacerse más conocido. Por lo menos que llegue algo a los oidos de los trabajadores, que tengan curiosidad.
Animo Jokin!
Aitor, a mí también me gustaría saber más sobre este grupo, ya que me parece interesante su modelo de organización y su modelo de negocio. Puede que los conozca más a fondo próximamente, y si es el caso, ya escribiré algo más sobre ellos.
Julen, en la diferencia está la gracia, el salero y todo lo que se pueda imaginar. Si todos fuesemos iguales, no habría nada de lo que he escrito en este blog, de hecho, yo no existiría como lo que soy, y creo que tú tampoco.
Ane, veo aplicable el software libre en las empresas de nuestro entorno al 100%. La pega que le veo a esto por parte de los trabajadores es el miedo a aprender algo nuevo, no el pánico a los ordenadores, ni el miedo a hacer público su información. Eso creo que es más de los directivos y la web social, cosa que nada tiene que ver con el software libre. Un ejemplo. Audacity es un editor de sonido que es software libre, utilizable tanto en linux como en windows. Puedes trabajar con él en tu ordenador, sin hacer públicas ninguna de tus obras. De hecho no necesitas una conexión a la red para trabajar con ello. Lo único que lo diferencia de otros programas del estilo (como CoolEdit Pro) son los nombres de las cosas y se utiliza CoolEdit Pro porque la gente ya está familiarizado con él y no quiere aprender cosas nuevas, aunque solo sean nombres. Y así con un montón de herramientas. En las empresas pasa lo mismo, y dudo que aunque llegue a oidos de los trabajadores se haga algo, ellos no tienen el poder de cambiar las cosas. Hay que llegar a oidos de los directivos y no conseguir que tengan curiosidad, sino convencerlos de que es una herramienta mejor. Solo con la curiosidad no harán una inversión para cambiar, ya que se teme al cambio, a lo desconocido, no a los objetos.
Me has hecho reflexionar y tienes razón hay que empezar luchando por arriba e intentar quitar ese miedo! eskerrikasko!
[...] ya que produce pero tiene una ética y además, no está corporativizado (todavía, aunque ya hay casos en los que sí). La última definición es la del hackeo, o hackear, que es lo que ocurre cuando se coge un [...]