Carencias, que no caricias.
Bueno, creo que ya se puede decir esto: empiezo a colaborar con Manahmana de forma puntual, ayudandoles en algunas cositas relacionadas con su identidad visual (mejor dicho digital). En la conversación inicial que mantuve con ellos sobre lo que querían hacer (y sobre otras muchas cosas) hubo una frase que me ha descolocado un poco, por mi inexperiencia en estos asuntos (es la primera vez que hago algo así) y porque nadie nos ha enseñado: “hazme un presupuesto”.
Y es así. En cuatro años de carrera (LADE aka Empresariales) nadie nos ha enseñado a hacer un presupuesto. Hemos aprendido de todo: contabilidad, costes, negociación, compras, econometría, economía, estadística,… pero nadie nos ha enseñado a hacer un presupuesto. Sabemos sacar el coste de las cosas, aplicarle un margen y sacar el precio de un producto. Vale. De acuerdo, esto puede servir a la hora de presupuestar. Pero cómo hacer un presupuesto cuando el coste tiende a cero? En otras palabras, cuando no existen gastos más que los de personal, y ese personal eres tú mismo, cómo se le pone precio a ese trabajo? Cómo se hace un cálculo de las horas que te va a llevar algo cuando no sabes cuanto tiempo te va a llevar hacerlo? Cuando puede ser media hora o 15 horas? A cuanto está la hora de trabajo?
Creo que sobre todo a nosotros nos han hablado mucho de la importancia de emprender, de que es el camino a seguir, de que es importante para mantener un mercado saludable y todas esas cosas que cuentan sobre el emprendizaje, sobre el “maravilloso” mundo del emprendizaje. Pero veo carencias básicas en nuestra educación en lo que está orientado a ello. Lo primero, no sabemos hacer un presupuesto. Lo segundo, no sabemos vender; ya hay dos promociones en nuestra universidad sin especialidad en marketing y lo poco que hemos estudiado sobre ello nos ha servido para aprender a hacer un plan de marketing, un plan, pero nada sobre lo que implica sentarse ante un cliente y vender, algo de negociación, pero nada específico para la venta. Lo tercero, no sabemos contabilizar horas. Contabilizamos entradas y salidas como nadie, pero no sabemos decir “esto me va a llevar X horas”. Por ahora, son las carencias básicas que he visto en mi primera experiencia real con un cliente, si se le puede llamar así. Estoy seguro de que si preguntas por ahí saldrán más cosas, que espero, el nuevo grado que se pondrá en marcha este año (LEINN), las cubra.
Con esto no quiero decir que no hayamos aprendido nada, hay muchas cosas que son muy válidas para mí en este momento y que seguro serán igual de válidas para otras personas que se enfrentan a sus primeras experiencias laborales en un entorno real. Sin embargo, sí que quiero decir que veo más útil profundizar en cuestiones como las relaciones o la venta que en la estadística por ejemplo, ya que creo que la estadística (y sus variantes como la econometría) es más trabajo de matemáticos que de administradores o directivos, que es para lo que en teoría nos preparan.
Y eso, ahora tengo que preprarar un presupuesto con un coste material que tiende a cero para luego negociar sobre ello sin tener ni idea de cómo hacerlo. Habrá que aplicar el famoso learnig by doing. No queda otra…
Innovación = Departamento?
Os dejo con unas fotos que saqué a una marquesina en Gasteiz el otro día. Me hizo daño en los ojos ver eso de “tienen departamentos de I+D”. Es innovar igual a tener un departamento de I+D? No sé, igual estoy haciendome una imagen equivocada de la innovación. O igual me esté dando cuenta de el camino que nos queda por recorrer todavía…
Incoherentemente descriptivo
El verano ya se ha ido y yo no he posteado nada. Me como las palabras que dije en el último post con patatas. La verdad, es que de las intenciones a los hechos a veces hay un mundo, cosa que ha pasado en esta ocasión. Dije que iba a leer y a postear, que iba a hacer todo aquello que tenía pendiente, que iba descansar sin parar.
Pero he parado. En seco. Lo único que me apetecía hacer era dormir. Dormir todas las horas que fuesen posibles. Puede ser que el ritmo que he llevado durante este curso (estableciendo ciclos de dormido-despierto de unas 5-19 horas, siendo optimistas) haya pasado factura. Y la forma de pagar esa factura fuese la de dormir, estableciendo un nuevo ciclo de casi 12-12 horas. Y en esas horas que estaba despierto qué? Pues playita, terracita, cerveceo, hacer cosas para la radio, grabar unos cuantos programas,… A veces solo y a veces con gente.
Durante todo este verano he tenido la sensacion de que de alguna manera, no quería estar solo. Casi todo lo que está relacionado con el curso anterior, está relacionado con la soledad. Más bien, o mejor dicho, casi todo lo que está relacionado con lo que quería hacer este verano, estaba relacionado con la soledad. Leer, escribir, estudiar,… todo solo. Y me apetece una mierda (con perdón) estar solo. Quizás, esto tenga algo que ver con que de alguna manera, me he ido aislando de la gente para lo que estaba relacionado con mi trabajo. Al principio, hace año y medio, empecé a desarrollar mi trabajo en una habitación con más gente, pero el ambiente que había por allí no me gustaba demasiado, era como la soledad entre la gente. Después, me fui aislando cada vez más y empecé a frecuentar unas salas de trabajo en grupo que tiene la universidad, donde cogía una sala y podía estar solo sin gente. Y ahora, me siento, de alguna manera, solo ante el peligro. Sé que lo que hago tiene visibilidad sobre todo a través de este blog, pero no tengo un sentimiento de pertenencia a un grupo, no tengo esa sensación de que lo que hago pueda ser útil para los que están a mi alrededor. Puede que haya perdido la visón del “todo” y me quede solo con la parte.
Y puede también que esté cansado de ser un estudiante y solo quiera terminar. Que no me importe nada más que terminar ya de una santa vez esta carrera y salir de lo que implica estar en una universidad de la que siento que de alguna manera se ha aprovechado de mí. No sé, la última vez ya dije que estaba un poco cansado de estar sentado dentro de esta burbuja que habito, donde todo es perfecto y nada es real, donde se nos intenta decir que soñemos y después aniquilan estos sueños. Puede que esté cansado de vivir esta sensación de impotencia, de intentar lograr cosas que no te benefician, que la gente no entiende, cosas que tienes que explicar una y otra vez,…
Si el año pasado fue el año de la esperanza, donde encontré muchas cosas que me gustaron y con las que me sentí muy agusto, este año ha sido el de la desmotivación, donde he encontrado impedimentos, burocracia, aprovechados y muchas actitudes que no me han gustado un pelo. A ver que nos depara este último curso, que espero sea el último de verdad.
Lo siento por este desorden de ideas, pero no siempre uno puede ser claro y sincero a la vez, y con esto no quiero liar nada ni a nadie, que la experiencia de este año ya me ha demostrado de lo que es capaz un pobre post donde explicas como te sientes respecto a algo. Intento ser descriptivo, no revulsivo, ni justificativo. Lo hecho hecho está. De alguna manera, incoherentemente descriptivo.
A tu vera… no
Los exámenes se han terminado, no se todavía con que resultado, pero se han terminado. La gente normal diría: Qué bien, vacaciones!! Me voy a tal sitio, a fiestas del pueblo de al lado, a la playa,.. y esas cosas que hacen los estudiantes en esta estación que según el calendario gregoriano acabamos de entrar hace pocos días. Yo, sin embargo, me he propuesto hacer todo eso que tengo pendiente. Lo primero, descansar, pero sin parar. Me estoy volviendo todo un especialista en esto, descansar un poco pero sin dejar de hacer cosas. Y para este verano, me he propuesto descansar mientras leo, sobre todo. Espero leer todo aquello que no he leido durante el curso, así que como bien sabréis, espero postear todo lo que voy leyendo. Esperaros unos cuantos posts a partir de ahora. Advertidos estáis. Por hoy, suficiente.
eye’m not afraid
Otep – Blood Pigs (Included in Sevas Tra)
eye’m sorry
eye’m ugly
all that i am
and i can never live up
eye’m failing
eye’m angry
afraid of the ways
they pretend to be us
its fuct up
eye’m different
wurdz remain
my only escape
art saves
all of me
evolving
and now you’re walking away!!!
eye’m so afraid
and now you’re walking away
eye’m so ashamed
and now you’re walking away!!
(voodoo spell)
[II.]
my mistake
was trusting you
blood pigs
with creating my fate
with poetry
and suffering
i cannibalized
every ounce of my pain
eye’m still afraid
everyday
these greedy worms
- they devour my plagues
eye’m not your slave
eye’m conquering
you see me rise
& now you’re walking away!!!
eye’m not ashamed!
and now you’re walking away!
eye’m not afraid!
and now you’re walking away!!
[bridge & tunnel]
you can’t hurt me anymore
you can’t hurt me anymore
fed from the wound from
which we were bled
vomiting filth in
our soft cave heads
chewing on tissue,
tendon and fat
destroying the things
they do not understand!
tyrant.
betrayer.
parasite.
traitor!!
….and still u feed them
….and still u need them
eye’m sorry
eye’m ugly
dangerous
can’t describe it enough
eye’m failing
eye’m angry
i use my fear
to empower my hate
eye’m fuct up
eye’m different
wurdz remain
my only escape
art saves
all of me
evolving
and now you’re walking away!!!
eye’m not ashamed
and now you’re walking away
eye’m not afraid
and now you’re walking away!
and now you’re walking away!
and now you’re walking away
and now you’re walking away
(voodoo spell)
my mistake!
was trusting you!
blood pigs -
with creating my fate!
with poetry
and suffering
i cannibalized….
every ounce of my pain
eye’m still afraid everyday
u still suckle my plagues
eye’m not your fucking slave
so why you walking away?
blood pig!
why you walking away?
Sensaciones
Post post-examen. Valga la redundancia. Post de una noche de verano (según el año de la amalurra ya estamos en verano) que se presenta como otra noche de insomnio, más. Día de sobredosis de cafeína, examen, presentación y otro post. Casi nada. Post de reflexión, cosa que no hice ayer. Post sobre negociación (sí, ya dije que el de ayer era el último y todo lo que queráis, pero otro más). Seré breve, no son horas.
Solo quiero hablar de dos cosas. Del observador y del binomio proponer/indagar. De como me siento en una negociación.
Sobre el observador, me he dado cuenta de que lo soy, me gusta mirar, escuchar, reflexionar y después hablar en las negociaciones. Hablo lo justo, no me gusta cuando hay que hablar mucho, por eso me gusta más que las negociaciones sean por grupos que individuales. No sé si soy bueno o malo observando, solo sé que me gusta y que he aprendido ciertas técnicas que permitirán que mis observaciones sean más válidas. Muchas veces parece que no estoy participando en las conversaciones, pero estoy ahí, no estoy ausente. La gente me suele decir que en esas ocasiones hablo poco pero hablo en momentos precisos con palabras precisas. Es un juicio que hacen, sus razones tendrán. Me gusta intentar saber lo que piensan los demás, que es lo que quieren conseguir y cual sería la mejor propuesta que pueda hacer para que los dos salgamos satisfechos.
Pero tengo un problema en esto del proponer/indagar. No soy una persona ni indagativa ni propositiva, por así decirlo. No pregunto, ni expongo, usualmente. Me limito a mirar y escuchar. Muchas veces he pensado que mi papel en las negociaciones no es ser ninguna de las dos partes, siempre me he sentido más cómodo en el papel de moderador que en el de negociador. Siempre en medio, sin interferir demasiado, escuchando a una y otra parte e intentando que lleguen a un acuerdo. Quizás, el transcurso de mi vida ha hecho que haya adoptado esta posición. Por eso, no propongo ni indago, espero a que me cuenten lo que me quieran contar. Hay veces que sí que pregunto, pero no es buscando saber, sino comprender. No busco los intereses ajenos, sino la comprensión propia, entender bien cual es la situación y qué es lo que ha llevado hasta ella.
No sé si soy un buen observador, repito, pero sí sé que no soy un buen negociador. Dejo la iniciativa en manos de los demás e intento ver cuál es la manera de la que yo pueda salir menos perjudicado de lo que me propone, no la manera de la que pueda salir beneficiado. Las negociaciones me tensan e intento salir lo más rápidamente posible de esta tensión. Por eso me gusta escribir, porque desaparece toda tensión ajena cuando expones las cosas. No hay nadie mirandote, ni hablandote en un tono mayor que el tuyo, ni gesticulando. Solo uno mismo y una hoja en blanco. Se puede pensar, repensar, leer, releer, escribir y reescribir. Rectificar. Y es explícito, en la mayoría de los casos. Directo. Aunque haya mucha prosa escrita y una sola idea, puedes sintetizar la idea y quedarte con ello.
Me ha servido este taller, he aprendido muchas cosas que no he puesto en práctica pero que poco a poco puede que las vaya probando en la vida real. Aunque todavía no he aprendido a quitarme esa tensión de encima cuando hablo. En la vida real, en negociaciones orales, la mayoría de las veces no tienes oportunidad de preparar las negociaciones, porque son de generación espontánea y de solución instantánea.
Factores a tener en cuenta en una negociación
Este será probablemente el último post que escriba sobre la negociación en una temporada y no es que el tema no tenga más sobre lo que escribir, se podrían escribir miles de posts sobre el tema, pero ya terminamos la asignatura y con ello este experimento de hacer público mi cuaderno de bitácora. Ahora, solo falta recopilar todos los post sobre el tema, juntarlos en un documento coherente y enriquecerlos con las aportaciones que habéis ido haciendo a lo largo de estos pocos posts que he dedicado a la asignatura.
Además, este post puede ser el más largo que haya escrito sobre el tema (puede no, seguro que lo es y todavía no he escrito nada) y uno de los más largos de toda la vida de este blog (y mira que he escrito chapas infumables), ya que voy a intentar resumir tres temas en él. Los tres claramente relacionados con la negociación, incluso se podría decir que son los elementos básicos en toda negociación: Estrategia, Técnicas y Personas. Para que tengáis una imagen visual de todo lo que voy a contar en este post, os dejo con un mapa mental que he “robado” de los apuntes que Herve nos proporcionó.

Empezaré por la estrategia. O llamándolo de otra manera, la preparación. Sobre esto ya hemos habalado bastante, así que simplemente comentaré las preguntas que tenemos que hacernos para poder definir una estrategia a seguir en una negociación. No sin antes recordar que la estrategia ha de ser una directriz, flexible según el transcurso de la negociación. Esto sería la preparación táctica.
¿Que quiero? – ¿Cuáles son mis intereses?
¿Qué quieren ellos? – ¿Cuáles son sus intereses?
¿Qué estilo de negociación voy a utilizar? – Puedo elegir entre competitivo, colaborativo, acomodativo, evitativo y de compromiso.
¿Cuáles son mis asuntos negociables? – Es importante definir cada asunto para que no haya malentendidos ni confusiones que puedan perjudicarnos.
¿Qué prioridad les asigno? – A cada asunto negociable. La flexibilidad durante la negociación es importante en este punto, ya que pueden cambiar las prioridades.
¿Cuál es mi gama en cada asunto? – Establecer mi PE-PO-PA para cada asunto negociable.
¿Cuáles son mis opciones creativas más importantes? – Es importante tener varias opciones creativas para poder resolver o reformular la situación.
¿Qué criterios objetivos pueden ayudar a resolver conflictos? – A veces existen acciones objetivas que pueden direccionar una negociación hacia terrenos que nos interesan.
¿Cuál es mi MAPAN? ¿Y el suyo? – MAPAN: Mejor Alternativa Posible al Acuerdo Negociado, o coloquialmente, el Plan B.
Existen otros tipos de preparación, que complementan la preparación táctica. La creativa es una de ellas. A la hora de preguntarnos sobre nuestras opciones creativas, existen diferentes técnicas que nos pueden ayudar a crearlas. Los mapas mentales, el brainstorming y las máscaras por ejemplo. No voy a explicar en que consisten las dos primeras porque a estas alturas creo que todos sabemos que son, pero me parece interesante explicar las máscaras o caras falsas. La técnica trata de utilizar provocaciones para crear un momento de confusión en la negociación, para luego poder aprovecharse de esta. Para ello, se utiliza la exageración o tergiversación voluntaria y absurda.
El último punto que completa la estrategia, es la preparación personal. Debemos transmitir sensación de seguridad, visualizar el éxito en nuestro interior para luego poder proyectarlo desde el primer momento. Eliminar los nervios y los momentos incómodos del principio, ya que estos nos pueden jugar malas pasadas. Nos puede ayudar en esta labor mantener una conversación interior con nosotros mismos para poder conectar con el rol que tenemos que jugar en la negociación o visualizar un escenario positivo donde el objetivo está ya logrado.
Otro factor determinante en las negociaciones son las personas, básicamente porque sin estas, la negociación no hubiese existido. Sin embargo, lo que hay que tener en cuenta en este punto no es este hecho, sino lo que sentimos y transmitimos en cada instante de la negociación. Debemos ser capaces de controlar estos aspectos.
En el plano de las emociones, debemos ser capaces de desarrollar nuestra inteligencia emocional. Howard Gardner nos habla de 7 formas de inteligencia: la lógico-matemática, la lingüística, la espacial, la cinética, la musical, la intrapersonal y la interpersonal. Estas dos últimas son las que forman nuestra inteligencia emocional. Para poder desarrollarla, existen diversas técnicas que nos pueden ayudar.
Inversión de roles: ponerse en el lugar del otro y hacerse la pregunta de qué haría en las situaciones que se nos plantean.
Aprender a sentir y reconocer las emociones: Imaginar una situación (o recordar una vivida) y preguntarnos qué hemos sentido, por qué, etc…
También hay que tener en cuenta el impacto o la influencia que ejercemos sobre la otra persona cuando nos comunicamos. Y aquí, es importante la comunicación no verbal. La mirada, la voz y los gestos son tan importantes como lo hablado. De hecho, lo son más. Se suele decir que el lenguaje hablado es solo el 30% de la comunicación, aunque ya sabeís que no soy muy amigo de cuantificar estas cosas. Escuchar también es importante en la comunicación, con una escucha activa podemos indagar sobre los intereses de la otra persona. Para ello, se pueden hacer cosas tan sencillas como tomar notas, reformular las frases dichas por la otra persona con nuestras propias palabras, preguntar, sincronizar los ritmos de la negociación y hacer un resumen de las cosas más importantes. El comportamiento asertivo también puede ser una estrategia de influencia. Las personas asertivas no son más que las personas que escuchan activamente y demuestran su escucha, manifiestan de forma clara cuál es su punto de vista y proponen alternativas, soluciones o puntos de vista diferentes sobre el asunto que se está tratando. Esta conducta asertiva también se puede desarrollar, pero no voy a alargarme más explicando las técnicas para ello.
Este video os puede dar una idea de lo importante que es la comunicación verbal entre las personas.
(Actualización: Gracias Iñaki por ayudarme a poner el video)
El último factor importante a tener en cuenta son las técnicas a usar durante la negociación. Hay que recordar que no existen una serie de técnicas infalibles para salir airoso de una negociación, pero si existen una serie de acciones imprescindibles.
Negociar intereses – Hay que escapar de las posiciones iniciales e intentar encauzar la negociación hacia los intereses de las partes. Para ello, será necesario utilizar el binomio proponer/indagar, es decir, mediante preguntas y propuestas intentar saber cuales son los intereses de la otra parte y negociar sobre estos. Estas preguntas puedes ser creativas, recalificadoras de asunciones, de feedback, condicionales, de compromiso o cierre, de precisión o abiertas. Es importante que la pregunta esté bien formulada para obligar a la otra parte a responder, que no pueda eludir la pregunta o irse por las ramas. Otra de las formas de saber los intereses de la otra parte es exponer los propios y esperar que la otra persona haga lo mismo, pero esto puede generar lo que se llama “el dilema del negociador”. Este dilema se basa en si ser el primero en exponerlos vaya a generar una situación de inferioridad momentanea. Se pueden usar algunas técnicas para que esta exposición sea un poco más segura: la técnica del paso a paso (fragmentar la negociación en partes y negociar cada parte por separado), la técnica del paquete (intercambiar partes negociables, yo te doy esto si tú me das aquello) y la técnica de la ampliación (dar entrada en la negociación elementos que en un principio no se contemplaban).
Generar acuerdos creativos – Lo dicho anteriormente sobre las opciones creativas.
Resolver conflictos – Utilizar un comportamiento asertivo si se producen conflictos entre las partes de la negociación.
Utilizar el MAPAN – Cuando no haya más alternativa o para intimidar.
Articular propuestas – Para poder alcanzar nuestros objetivos. Las propuestas pueden ser abstractas o concretas, según lo que se quiera conseguir con la propuesta. Si lo que interesa es cerrar la negociación, deberemos hacer propuestas concretas. Si en cambio interesa indagar sobre los intereses de la otra parte, es mejor formular propuestas abstractas.
También existen algunas técnicas de juego sucio en las negociaciones, algunas muy clásicas como “el bueno y el malo”, las escaladas de última hora o las informaciones falsas y otras más complicadas como las explosiones emocionales deliberadas, pero no es el objetivo de este post enseñaros a engañar a los demás.
Al final, no me ha salido un post tan largo como el que esperaba. Puede ser debido a la capacidad de síntesis, a que me he dejado muchas cosas por el camino, a que ya es tarde y mañana tengo que levantarme temprano o al espíritu santo si está en algún lugar, pero no ha sido tan largo. Tampoco he hablado nada sobre mi experiencia con todos estos conceptos y técnicas, ni sobre los ejercicios que hemos hecho sobre estos factores de la negociación. Puede que este no sea el último post, ya que me queda hablar sobre todas estas cosas, pero no os puedo decir cuando será, toca estudiar (que no aprender) para cambiar de ciclo…
Las imagenes, como habéis visto, son del gran Aitor Lagoma. Si os han gustado, podéis daros una vuelta por su myspace.
Nivel de inspiración 1
El viernes escuché algo en clase que no me gustó demasiado. Bueno, no simpatizo demasiado con el planteamiento de la asignatura, pero hay que pasar por el aro (como otras tantas veces) para poder optar a un cambio de ciclo. La frase en cuestión fue: “Todo necesita un número”. Se refería a que todo ha de ser cuantificable, mediante absolutos o porcentajes, pero todo debía ser medible mediante indicadores numéricos.
Esto me dio qué pensar y empecé a cuantificar lo que tenía: “Mi amistad con X es de un valor 2”, “esto que estoy escribiendo vale un 4”, “lo que he aprendido gracias a este blog es de un 20%”, … Bueno, bromas aparte, no me gustó porque hay cosas que no se pueden medir con números. Como se puede medir la satisfacción, la motivación, la implicación,… No se les puede poner números. Tampoco se le puede poner números a un cambio organizacional en una empresa. ¿Cómo se puede medir algo así? Se suele hacer mediante el impacto sobre los beneficios, pero no creo que sea la mejor manera de medir algo así.
Al igual que no creo que sea la mejor manera de medir lo que vale un aprobado o un suspenso. Pero esto es otro tema.
No sé cual es la mejor manera, al igual que en casi todo, nunca sé lo que es mejor, solo sé lo que es peor. La eterna “no sé lo que quiero pero sé lo que no quiero”.
Bueno, se está haciendo tarde y mi cabeza parece que no está por la labor de pensar en escribir más por hoy, así que habrá que ponerla a descansar que estoy en uno de esos periodos clave para lograr el cambio de ciclo, es decir, en época de exámenes.
Os quiero dejar con esta tira de Mafalda, con la que aprendí que esto es la definición de innovación (cuidado, lo dice IBM, que no hace milagros pero parece que es dios). A mi me parece más que esto es creatividad, pero bueno, otro día discutimos de esto.
Preparar es bueno, no?
<!– @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –>
Hace mucho que no escribo sobre la negociación. Entre mis vacaciones y las “vacaciones forzadas” del profesor, no he estado en clase hasta esta semana, por lo tanto no he tenido nada sobre lo que escribir. En este tiempo, hemos terminado el tema de la preparación y estamos empezando un nuevo tema que sigue un poco del hilo de la preparación pero que está más dirigido a la estrategia. No pensaba que sería posible, pero hay ciertas cosas de la preparación que me han gustado.
La primera, es la frase de “La preparación sirve para formular hipótesis de trabajo, en la ausencia de otro negociador, y no para tomar una posición a imponerle”. Viene un poco acorde con la idea que manejaba cuando comparaba la planificación con la preparación. La palabra hipótesis tiene mucha fuerza en ello. Las hipótesis cambian, mutan, se modifican según van descubriéndose más cosas relacionadas. Esto quiere decir que la preparación que se hace antes de cada negociación no es inamovible, es algo que está abierto al cambio según como vaya transcurriendo la misma.
La segunda, es sobre las relaciones que existen antes, durante y después de la negociación entre las partes. No hay que olvidar que las partes negociantes son personas y estas personas deben relacionarse para negociar. “Necesitamos uno del otro para resolver el problema común”. Coincido al 100% con esta frase, viene a decir algo así como “dos no se pegan si uno no quiere”. Sin embargo, esta negociación se puede enfocar desde diferentes estrategias y se pueden obtener diferentes resultados de esta negociación. Por ejemplo, imaginad que tenéis 100 euros a repartir entre dos. Se puede colaborar y buscar el reparto más justo (50-50) o se puede competir y buscar el reparto que sea más beneficioso para uno (100-0). En la mitad, habría todo un abanico de posibilidades. Sea cual sea el resultado, en todos necesitamos al otro para poder llegar a una solución.
La tercera, es sobre lo que motiva a las partes negociantes. Es importante saber que es lo que queremos sacar de la negociación, cuales son nuestros intereses. Pero es importante también saber cuales son los intereses de las otras partes, que es lo que quieren de nosotros. Si llegamos a saber esto, partiremos con ventaja ya que podremos preparar mucho mejor y anticiparnos a sus movimientos. Para ello, como casi nunca sabremos cuales son exactamente estas motivaciones ajenas, será interesante ponerse en la piel del otro e imaginar que es lo que haríamos si estuviésemos en su lugar.
La cuarta, es sobre el observador. Debemos ser buenos observadores antes y durante la negociación para obtener la máxima información posible. Es importante para la preparación, pero si partimos desde la idea de que nunca tendremos toda la información para una preparación perfecta es aún más importante que lo seamos durante la negociación, ya que nos proporcionará la información necesaria para poder ver las motivaciones de la otra parte. “La escucha para obtener información”.
Y la quinta y última, es la referente a las terceras partes, aquellas que no están presencialmente en la negociación pero a los que de alguna manera afecta la solución a la que puedan llegar las partes. Ya que estos días los sindicatos están en boca de todos por estos lares, escojamos este mismo ejemplo. En una negociación sindical, además de los empresarios y los sindicalistas, los trabajadores deben estar presentes en la negociación, no de una manera presencial, pero sí deben tenerse en cuenta a la hora de llegar a una solución. De hecho, una buena preparación debe de tener en cuenta no solo lo que es mejor para nosotros, sino lo que puede ser mejor para los terceros afectados en esta negociación.
Se puede decir que una buena preparación es imprescindible para obtener el mejor resultado en una negociación, pero para que haya una buena preparación es imprescindible tener buena información y para ello es necesario hacerse muchas preguntas antes de sentarse a negociar. En esto de la negociación, se puede afirmar que la información es poder.
La gota que colma el vaso
Hasta los huevos, señoras y señores, estoy hasta los huevos. Si creen que se puede marear a una persona hasta la extenuación, están en lo cierto.
Ya os he hablado más de una vez sobre mi experiencia este año con el programa Erasmus. No es mi intención criticarlo más, lo hecho hecho está y creo que ha sido suficiente ruido para cambiar algunas cosas. Sin embargo, hoy he explotado.
El hombre vive de ilusiones, bueno, mejor dicho, yo vivo de ilusiones. Me ilusiono tan fácil como me desilusiono. Soy una especie de montaña rusa emocional, con mis altibajos y mis loopings. Puedo tolerar este viaje hasta cierto punto, puedo dar más vueltas que un yo-yo, pero no tolero que se me toree. Puedo tolerar que haya sido la única persona que haya levantado la voz sobre una cuestión que muchos consideraban injusta, puedo tolerar todas las consecuencias (buenas y malas) que me ha reportado ser el exponente público de esa queja, puedo tolerar que haya sido de los pocos que ha trabajado para conseguir lo que se ha conseguido, puedo tolerar que haya gente que se haya beneficiado de ese trabajo sin mover ni un solo dedo, puedo tolerar que yo no me haya beneficiado de mi propio trabajo. Pero no tolero que después de todo esto, me toquen los cojones.
A mi claramente se me dijo que yo no tenía plaza, que pese a ser el perfil que buscaban, pese a ser el único que conocía la metodología de esa escuela, pese a estar cuatro meses trabajando en inglés, pese a ser de los pocos que trataban con artículos en inglés, pese a tener el nivel de inglés, no había preparado bien la asignatura de Business English y no daba la nota para poder aspirar a una plaza. Aunque hubiese cumplido con los demás requisitos académicos. Se me dijo que me presentase en septiembre para poder mejorar dicha nota y que si se libraba una plaza podría aspirar a ella. En septiembre, cuando en algunos sitios ya han empezado las clases. También se me dijo que dicha recuperación (la primera vez que me voy a presentar a una recuperación habiendo aprobado la asignatura) podría valer para que en febrero del año que viene pudiese optar a una plaza para hacer el proyecto en el extranjero, pero que en un principio no entraba dentro de las plazas. Puedo tolerar todo esto también, aunque me joda, lo puedo tolerar. Y lo acepté, acepté que a no ser que la virgen se me apareciese y me dijese que marte iba a implosionar y convertirse en una flor de loto no iba a tener la posibilidad de irme fuera el año que viene.
Hasta la semana pasada. Resulta que me encuentro con un email que decía que no había ido a Italia esta semana porque tenía que centrarme en los estudios y que si había suerte el año que viene estaría fuera. Comprensible. Yo mismo hubiese pensado lo mismo, que ahora son fechas muy apretadas para perder una semana y que estaba de trabajo bastante hasta el cuello como para andar jugando a ser cooperativista. Pero resulta que hoy me he encontrado con un email invitandome a solicitar una beca en un banco para estudiantes que se van al extranjero el año que viene. Requisito básico, tener una plaza, como no. Y yo me pregunto: qué cojones es esto? Me están tomando el pelo o ha habido algún capítulo que me he perdido mientras estaba de vacaciones? O es que me lo han dicho y no me he enterado? No me enfado ni me indigno fácilmente, pero esto ha colmado el vaso y el cabreo que llevo encima ahora mismo es monumental.
Seguramente, me habrá llegado este email por defecto, por estar en la lista de los que solicitaron la plaza porque no veo sino por qué me ha llegado, no creo que en ningún momento la intención fuese perjudicarme. Pero por favor, un poco de delicadeza. Si eres capaz de leer el post que critica tu trabajo, sé capaz de leer también aquel que dice que estoy frustrado por trabajar y no recoger los frutos y no me envíes nada relacionado con ello hasta que tenga una plaza. Porque no tiene sentido que yo pida esa beca sin una plaza. Porque lo único que provoca es todo esto que he escrito hasta este punto y aparte.
Y ahora, con este cuerpo, ponte tú a escribir sobre los usuarios que innovan (después de que ayer desapareciese todo el post que habá escrito sobre esto), sobre la preparación en las negociaciones y sobre el puto merchandising. Ya ves las ganas que tengo de trabajar y preparar los exámenes de junio. Es que me dan ganas incluso de mandarlo todo a tomar por el culo y no presentarme ni en septiembre, pero ObEa hizo que la ilusión brotase de nuevo en mi antes de semana santa y quiero terminar este ciclo cuanto antes para poder dedicerme de pleno a hacer otras cosas.
Y si he ofendido a alguien con este post, lo siento. Estoy dispuesto a sufrir todas las consecuencias negativas que genere.





